Física o química, o la sèrie amb més innovacions del món


L’altre vaig sentir que una “nena” de 15 anys deia que Física o química és la millor sèrie que ha vist mai. Física o química. Aquesta sèrie tracta les històries d’uns adolescents i uns professors d’un col·legi en concret. Però és una novetat? Compañeros, Al salir de clase, la sèrie de moda Sin tetas no hay paraíso... Còpies de sèries americanes com Beberly Hills o Sensación de vivir, seguint la mateixa línia i estructura.

El més habitual en aquestes sèries és veure uns personatges totalment estereotipats: la noia guapa i tonta, el noi malcarat, l’homosexual, la xica intel·ligent i amb ulleres de cul de got, el noi guapo a qui totes li van al darrere i que oh!, justament té un cor que no li cap al cos. En aquest sentit els moviments feministes queden relegats a una lluita superficial sense importancia alguna, igual que tots els temes relacionats amb la sexualitat. Les moralines més inocents i els personatges més tópics son les marques d'unes relacions previsibles y manides. En aquest sentit s'acaba ridiculitzant a si mateixa al no encabir altres posibles víes de conflictes i de tancaments d'aquests.

Els temes que surten són dels més comúns (recursos habtiuals en la televisió): racisme, drogues, anorèxia, relacions sexuals... De tot, i com a objectiu representar la realitat. Tot i així, no sé si s’aconsegueix aquest propòsit. Si intenten educar als nens -ajudar als pares- no se n’ensurten, o si volen donar més poder als professors, tampoc.

Sèries amb un èxit ja no sorprenent, que en realitat no aporten res ni cinematogràfic ni culturalment parlant. Són morboses, això sí. Enganxen al públic, sobretot juvenil, intentant que aquest s’hi senti identificat. I sí, això sí que ho aconsegueixen.

Però no són res de l’altre món, bé a ser la mateixa “porqueria” que Operación Triunfo o Gran Hermano, però en ficció. No fan pensar al públic, no el volen mentalitzar de res, el director no aconsegueix cap mèrit i el joc del montatge és monòton i gens espectacular.

També cal dir que a qui li vaig sentir dir que Física o Química és el millor que hi ha a la televisió és, com ja he dit, una “nena” de 15 anys.

per: Meritxell Monje

Poesia brutal


Hunger es la ópera prima de Steve McQueen, laureado artista británico habitual en el mundo del cine-arte, que fue recientemente proyectada dentro del festival de cortos de Tarragona, el REC. Pese a los premios recibidos en importantes festivales de cine durante el pasado año todavía no ha sido oficialmente estrenada en nuestro territorio. El largometraje además vino acompañada de una cierta polémica dada la complejidad del tema tratado. En este se relatan las vivencias de unos presos pertenecientes al IRA durante la blanket and wash protest, una acción de protesta que consiste en evitar la higiene, tras el fracaso de esta protesta se metieron varios de los presos, entre los que se encontraba Bobby Sands (protagonista de 2/3 del metraje) en una huelga de hambre. Nueve de ellos murieron ante las negativas de la mano dura de Margaret Thatcher, la dama de hierro. Aunque el film no expone el caso de Bobby como el de una heroicidad, si no que más bien abre el debate sobre el uso del cuerpo como arma política.

El film se compone de tres actos claramente diferenciados. El primero es la huelga de higiene, el segundo es un apoteósico diálogo de 20 minutos sobre el siguiente y ultimo paso/acto, la huelga de hambre. A excepción de la segunda parte la película apenas contiene diálogo alguno, de hecho las pocas palabras articuladas por los personajes apenas tienen relevancia alguna durante estos actos.

Lo visual cobra de esta manera una fuerza especial, que más allá de su sentido narrativo (del cual puede presumir) consigue a un nivel estético alcanzar la denominación de “poético” en todos y cada uno de sus planos. En este sentido el autor de la obra aborda escenas crueles y duras con una mirada que embellece pero no suaviza. Incluso las paredes pintadas con las defecaciones de los presos van más allá de esa brutal realidad y gracias a la fotografía (sobretodo por una luz natural en la mayoría de escenas; extraordinaria la que se cuela en una ventana pequeña en las celdas, le confiere un aire religioso especial a la habitación) se les infiere un carácter casi lírico, una textura especial que por alguna razón recuerda a la pintura. El director ha marcado en todo momento un sello propio, una búsqueda por una forma personal de contar los sucesos en los que prima una belleza visual contraria a la dureza del contenido y la austeridad de las localizaciones. Y es que hay extractos como las palizas de los guardias, en los que unido al rítmico sonido de los golpes uno de estos se lamenta en una habitación contigua, que quedarán en las retinas durante mucho tiempo.

La narrativa se encuentra en un punto intermedio entre la semiótica estructural y una creación propia en la que se encuentra la lírica y el especial montaje de esta película. Mientras que gracias a una serie de montajes fragmentados y paralelos se nos relatan los hechos en la prisión y en la breve vida de uno de los carceleros, también se rompe con esa necesidad narrativa para entrar en la expresividad del montaje. La limpieza de un pasillo que pasa a ser el final de una lucha, las vejaciones a los terroristas que marcan un punto de inflexión en la huelga de higiene, etc. Los planos y las escenas se suceden con una intención ideológica; aunque el filme no se posiciona en ningún bando.

Una mención especial para el segundo acto cuyo trabajo visual está supeditado a la palabra. En un plano-secuencia, de cámara fija y con unos personajes ya presentados pero escondidos por el contraluz y el humo de los cigarrillos, el director deja que la interpretación de los actores y la calidad del guión sean lo que capte toda la atención del espectador. El debate que se crea entre los dos personajes abre una tensión ideológica de raíces culturales. Por cuestiones de clase y de religión están en cierta manera enfrentados. Ambos parecen tener un fin común, pero las distancias sociales son las que provocan este conflicto que va más allá de lo político. El clérigo acepta y ve posible la vía del diálogo, la del sistema mientras el terrorista cree que este tipo de objetivos requieren de acciones duras y directas. Es uno de los debates más interesantes y bien resueltos jamás filmados. Finalmente este diálogo termina con un segundo cigarrillo, un monólogo con la cara descubierta que presenta al auténtico protagonista del largo así como sus convicciones.

La última parte vuelve de nuevo al silencio, de hecho se convierte más que en la primera parte en un arma con la que el director provoca una sensación de angustia continua. En lo estético la luz inunda la habitación en la que es atendido Bobby, que poco a poco va demacrándose hasta el punto de ser incapaz de moverse, incluso su respiración parece verse cortada por cualquier pequeño paso en el pasillo contiguo.

En definitiva tenemos una de las películas más interesantes del 2008. Una apuesta arriesgada por el tratamiento que ofrece del tema y por romper con muchas convenciones del cine que trata la política o el debate social. Es curioso que el propio filme ataque a su propia estructura y juegue con la imagen y la palabra más por separado que como partes de un mismo texto. A todos los que tengan la oportunidad de verla se la recomiendo, aunque deben estar preparados para una obra lenta, dura y llena de referencias simbólicas al arte, al cuerpo y al respeto. Genial por no posicionar héroes ni villanos, más que la dureza propia de las declaraciones de Thatcher.

por: Joaquim Navarro

Para ser fiel hay que ser infiel


Confieso que no he podido evitar caer en la tentación de ver una serie llena de mujeres que pretenden ser infieles. Empecé a curiosear con un poco de escepticismo porque me había llegado a los oídos que parecía una mezcla entre Mujeres Desesperadas y Sexo en Nueva York, pero la verdad es que me ha sorprendido gratamente, al menos de momento. Es cierto que cae algún que otro tópico en el guión, y que a veces peca de irreal, pero aun así tiene algo que la hace especial, ¿que debe ser?

Durante años se consideraban una minoría oculta bajo el poder masculino. Quedaban siempre en segundo plano resignadas a identificarse con unos estereotipos que a duras penas representaban la realidad. Bajo la falsa apariencia de ser un serial catalán más, Infidels se abre paso en una venganza hacia el dominio de la mirada masculina que tanto marcó el cine en su día.

Las series televisivas están de moda y aparecen tantas que las que quieren destacar necesitan buscar algo que las diferencie, que las identifique. Infidels ha elegido recorrer a una estética cinematográfica que la aleje de las formas televisivas de siempre para hacerse un hueco en el espectador.

El misterio y los pequeños secretos del día a día son el otro arma del que disponen los guionistas para cazar a su público. No presenciaremos asesinatos, no habrá secuestros ni grandes abogados ansiosos de poder. La serie trata de representar la realidad que viven un grupo de mujeres de caracteres y vidas muy distintas.

Reflejar la pugna entre la infidelidad clásica y la fidelidad a los propios principios es uno de los propósitos del guión, que pretende conseguirlo no sólo dando importancia a la palabra, sino contando con el lenguaje cinematográfico: los silencios, las miradas y el estilo de montaje.

Cruz (Ingrid Rubio), Lidia (Montse Guallar), Joana (Montse Germán), Paula (Sílvia Bel) y Arlet (Aina Clotet) dan vida a un grupo de amigas que comparten un propósito en la vida: ser fieles a sí mismas y no dejar que nadie ajeno a su persona decida su destino. Con sus habituales cenas o sus reuniones en la piscina, el grupo de amigas se pone al día de su vida y cotillean sobre todo lo que pueden y más.

A medida que la serie avance, iremos conociendo los secretos que ocultan estas mujeres tan aparentemente sencillas como una enfermedad terminal en una de ellas o el descubrimiento de su homosexualidad por parte de otra.

“Para ser fiel hay que ser infiel” es el lema de esta obra catalana que no dejará indiferentes a aquellas mujeres que busquen una serie con una mirada algo más femenina de lo habitual, y que deje de lado esa masculinidad que ha marcado tanto cada una de las imágenes que llegaban a nuestras pantallas.

por: Anna Rubio

Rudo y Cursi


Tras su larga espera después de su estreno en mexico hace más de 4 meses, llega este film, de nuevo con la dinámica pareja Diego Luna y Gael García que hizo llegar al cine mexicano a hollywood con la pelicula Y tu mamá también, nos aparece esta pelicula, que de alguna u otra forma tratarà de superar ese exito.

Un Film escrito y dirigido por Carlos Cuaron; en la que se narra la historia de dos hermanos Tato (Gael Garcia) y Beto (Diego Luna) que viven en un poblado del sur de mexico, su sueño es llegar a la cima y ser reconocidos, siempre de forma humilde, todo parecìa que no iba a lograr pasar èso hasta que un dìa en un partido de futbol en el que se enfrentaban ambos, un cazatalentos (Guillermo Francella) que casualmente pasaba por ahì, se da cuenta de las habilidades futbolisticas de los dos jugadores, y decide llevarse a uno de ellos, la historia pues se desarrolla en la capital mexicana donde todo gira a travès del dinero, los campos de futbol y las apuestas, todo va bien hasta que ambos despuès de ser ricos, al buscar su felicidad uno en la mùsica y el otro en las apuestas, se ven atrapados y regresan a donde comenzaron.

Bueno a decir verdad el film no ofrece nada màs que lo que la sinopsis nos cuenta, es divertida, con un cierto toque de humor, aunque tiene una buena realizaciòn y direcciòn de arte, no deja de ser una historia bastante comùn, donde sòlo nos venden a los actores y al director, es decir es màs una obra de publicidad, manejada por la fama, ademàs de como el cine se maneja màs por contactos y por dinero. También es muy notable el intento de hacer un mismo trama fusionando a los actores y dejándose llevar por la amistad que ambos tienen, es triste encontrarse con la repeticiòn de elementos en las peliculas, pero después de haber visto una película así, encontrarte con los mismos elementos no sólo en la trama si no con los actores, es lamentable.

por: Hugo Fco. Caro

Benvinguts a la tercera dimensió


Confesso que quan en vaig sentir el títol no em va entusiasmar. La noia que tenia a l'altra banda del telèfon s'entestava a suscitar la meva curiositat: que era la preestrena d'una nova tecnologia digital 3D, que hi hauria periodistes i gent del ram amb qui parlar, que ens havien convidat i era una oportunitat... Però reconec que les seves paraules van passar prou inadvertides pel meu conscient fins que una d'elles, només una, em va fer reaccionar: "gratis". L'entrada era gratis i al dia següent costaria nou euros i mig. Valia la pena, oi?

Monstruos contra alienígenas és la darrera de DreamWorks Animation, una pel·lícula correcta, amb personatges entranyables i moments graciosos –segurament no de les més gracioses del gènere–, per veure en família. La novetat rau en què està filmada amb la tecnologia digital 3D. I ara que ja hem sortit de la pel·lícula (gràcies a déu!) i hem arribat a la qüestió tecnològica, parlem-ne.

Digital 3D vol dir bàsicament dues coses: la primera, que a l'entrada del cinema et donaran unes ulleres "actives" (actives?), d'un rotllo entre futurista i psicodèlic, que t'hauràs de posar si no vols veure doble –cosa, per altra banda, prou divertida– (Nota mental: el proper dia –quan tingui nou euros i mig per gastar en cinema– posar-me lentilles.); la segona, que gràcies a aquestes ulleres veuràs, sempre en moments puntualment estudiats i especialment treballats –paisatges amb molta profunditat de camp, moviments bruscs d'elements...–, les imatges en 3D. Ja està. Res més. I això convenç? Doncs sí: a mi em convenç, i a tots els que estàvem allà també.

En realitat, aquest primer contacte s'ha de veure com la presentació d'una tecnologia que, sense cap mena de dubte, evolucionarà, s'anirà treballant i arribarà a fer-nos veure coses espectaculars. En aquest cas es tracta d'un film d'animació, però ja s'estan preparant títols amb personatges de carn i ossos (d'acord, els títols són "Hannah Montana. La película" i "Jonas Brothers. La película" –encara no he decidit per quina de les dues em decidiré a pagar nou euros i mig–, de Disney, però fixem-nos només en les bones intencions...). A més, s'obre el debat sobre quin pot ser l'ús de tot això que en facin, per exemple, creadors visuals o altres vessants artístiques. I encara més: imagineu-vos una pel·lícula de por en tres dimensions; ha de valdre la pena pagar-hi nou euros i mig!

3D és la segona part del binomi; la primera és digital. Digital vol dir que s'acaben molts problemes de distribució i exhibició. En un projector digital pots carregar en un moment qualsevol pel·lícula (2D o 3D) per a la seva exhibició, eliminant problemes de formats. Per entendre'ns: versions en diverses llengües (català, castellà...), versions originals subtitulades..., que ara es topen amb el problema de la distribució i els projectors de bobina, se'n veuran afavorides. Fins i tot es podran emetre documentals, partits, concerts i altres espectacles.

Per acabar: la digitalització arriba cada cop amb més força al cinema, i això vol dir que el ventall que s'obre és amplíssim. Caldrà esperar a veure com es reestructura el mercat i si les pel·lícules en tres dimensions es desenvolupen al marge o es mengen, poc a poc, la quota de les de pantalla plana, tal i com va passar amb altres revolucions tecnològiques com el so o el color. La mítica frase "you haven't seen anything yet" –no heu vist res encara– pren més força que mai. Senyores i senyors, benvinguts a la tercera dimensió.

per: Xavier J. Triguero